Novacion y subrogacion

Los gastos cuando accedemos a la compra de una vivienda aparecen por todos lados; gastos notariales, de tasación, de registro, de gestoría… por tanto nuestra sensibilidad a conseguir la reducción al máxima de los costes en un momento en el que la responsabilidad que vamos a asumir resulta tan grande no solo es natural; es perfectamente lógico.
La constitución de una primera hipoteca sobre una vivienda sin gasto alguno es casi una misión imposible ya que existen una serie de elementos irrenunciable que tienen su precio y ante los que deberemos responder los usuarios, sin embargo si resulta posible acceder posteriormente, transcurrido un determinado tiempo, a la mejora del préstamo asumiendo la menor cantidad de gastos y, en determinadas ocasiones absolutamente ninguno.
La primera de estas situaciones se dará cuando plateemos, si así lo deseamos, a la propia entidad financiera que nos proporcionó el préstamo la mejora del mismo en busca de la mejora de las condiciones de aquel que firmamos y al que tal vez las condiciones del mercado han dejado relativamente obsoleto. En esta situación, llamada Novacion los costes a asumir serán pocos o ninguno.
Otra opción, está cada vez más presente en el mercado, es el cambio de entidad bancaria trasladando el préstamo de la nuestra a otra que nos realice una oferta de mejora clara sobre las condiciones de la misma. Este proceso conocido como subrogacion ya es ofertado por diversas entidades financieras a coste cero; es decir, será el propio banco quien asuma los costes existentes en la operación con el consiguiente ahorro para nuestro bolsillo.